martes, 11 de diciembre de 2012

La Kodak Brownie Reflex

La Kodak Brownie Reflex no sincronizada cámara se fabricó a partir de mayo de 1940 a agosto de 1942 en los EE.UU.. Tuvo una simple cámara de baquelita con un cuerpo principal de la lente y una segunda clave que refleja la superficie del espejo visor. El visor tiene una hoja de metal cubierta con bisagras. La cuerda estaba en la base, que es desmontable para cargar la película. Tenga en cuenta la falta de sincronización de flash terminales por debajo de la lente principal, relativo a la no sincronización modelo. 

La Kodak Brownie Reflex sincronizada modelo se fabrica a partir de septiembre 1941 a mayo de 1952 en los EE.UU. y de 1946 a mayo de 1960 en el Reino Unido. Así, globalmente, el modelo de 20 años de producción. El modelo de sincronización de dos pines del conector de flash, teniendo por debajo de la lente, y había invertido el selector de obturación. 

El diseño fue patentado en 1940 por el diseñador Henry O. Drotning de Patentes de los EE.UU. D119931. 

Kodak Brownie Reflex
Especificaciones Tipo: Twin Lens Reflex (TLR) 
Fabricante: Kodak / Kodak Ltd. 
Año de lanzamiento: 1940 
Precio: 5.25 USD 
Cine: 127 película en rollo 
Formato: 4cm x 4cm 
Exposiciones: 12 
Buscador: reflejo 
Apertura: fija 
Objetivo: foco fijo menisco, 5 pies hasta el infinito 
Obturador: I (instantánea) 1 / 30 seg y B (modo de bombilla

lunes, 10 de diciembre de 2012

CÁMARAS DE PELÍCULA EN ROLLO


Las viejas cámaras de película en rollo que disponían de fuelle se ven actualmente en contadas ocasiones. La mayoría de esas cámaras son del tipo reflex, es decir, disponen de un sistema de visor por reflexión. La cámara de tipo reflex con lentes gemelas, por ejemplo, la Rolleiflex, tiene dos objetivos, uno montado sobre el otro en una pieza soporte. El objetivo inferior dispone de obturador y es el que sirve para tomar las fotografías, mientras que el superior produce una imagen en el visor o pantalla de enfoque, a través de un espejo situado de manera que la pantalla puede estar dispuesta en posición horizontal. Los dos objetivos se desplazan conjuntamente con la placa soporte, de modo que cuando la imagen es nítida en la pantalla también lo será sobre la película: el enfoque se realiza desplazando el conjunto de objetivos y obturador hacia dentro y hacia fuera. Prácticamente, todas las máquinas reflex de objetivos gemelos utilizan películas de 120.
Las cámaras reflex de doble objetivo son excelentes para muchos trabajos, pero poco adecuadas para trabajos a distancias cortas, ya que cada objetivo cubre un encuadre ligeramente distinto; ni tampoco se pueden cambiar los objetivos excepto cuando el mecanismo de disparo esté incluido en cada uno de ellos, como la Mamiyaflex. Con la gama de objetivos y películas modernas, las réflex de película en rollo permiten hacer fotografías de alto nivel profesional, lo que antes sólo se conseguía mediante cámaras que utilizaban película en hoja de tamaños menores, por ejemplo de 9x12 y 13x18 cm.

RÉFLEX DE UN SOLO OBJETIVO


Constituye una gran ventaja para el fotógrafo la máquina reflex de objetivo único, o cámara SLR (del inglés single lens reflex). El visor presenta exactamente la misma imagen que el objetivo; lo normal es que tenga un obturador de plano focal, que permite acoplar gran variedad de objetivos intercambiables.
En estas cámaras hay un espejo móvil detrás del objetivo y por delante del obturador que refleja la luz hacia arriba, hasta una pantalla de vidrio esmerilado dispuesta de tal manera que la luz recorre exactamente la misma distancia hasta ella que hasta la película, cuando se quita el espejo. Por lo tanto, la imagen de la pantalla puede ser enfocada con gran precisión. Un pentaprisma, situado sobre la pantalla, orienta la imagen en el visor de la misma forma que ve el ojo al natural.
En la pantalla suelen incluirse dispositivos que facilitan la operación de enfocar, tales como los microprismas, segmentos que disgregan la imagen desenfocada en puntos difusos.
A menudo, la palanca del obturador de una SLR tiene incorporado un dispositivo que reduce la abertura del diafragma hasta un tamaño preestablecido. Con ello es posible enfocar y componer la foto con una abertura máxima, y, al efectuar el disparo, la abertura del objetivo se cierra al diámetro seleccionado. Cuando se aprieta el botón de disparo, el espejo réflex se desplaza rápidamente hacia arriba y actúa el obturador de plano focal.
Los objetivos son de fácil y rápìdo intercambio, ya que disponen de una rosca normalizada o de un engaste en bayoneta. Para todos los tipos se dispone de gran variedad de objetivos, desde el gran angular hasta el teleobjetivo.

OBJETIVOS Y ENFOQUE


En las cámaras más sencillas, el foco está fijo a una distancia determinada, por ejemplo, 10 m con una abertura elegida para que el enfoque sea de una nitidez aceptable desde el infinito (en fotografía, esta expresión se aplica a los objetos muy distantes) hasta sólo 1,5 m. Los objetivos más sencillos se moldean en plástico (metilmetacrilato) y tiene tan poco luminosidad como f14. En cambio, las mejores cámaras disponen de objetivos acromáticos, con dos componentes o elementos, que funcionan alrededor de f9, 3 ó 4 elementos de f8 y si tienen 6 elementos llegan a un f1,8 ó un f2.
El enfoque se realiza emplazando todo el conjunto de lentes (objetivo) más cerca o más lejos de la película. Normalmente, se hace girar el objetivo, que está montado en un soporte con rosca en espiral, de modo que se desplace hacia dentro o hacia fuera. Una escala situada en el borde del objetivo señala la distancia del enfoque de máxima nitidez. A veces hay un telémetro, sistema sencillo que produce dos imágenes en el visor, las cuales se superponen cuando el objeto está enfocado.
El telémetro indica la distancia del objeto en una escala, o bien está directamente conectado con el mecanismo de enfoque.

Cámara de 35 mm


En las cámaras de 35 mm, los agujeros de arrastre de la película hacen que el bovinado sea relativamente sencillo cuando el engarzado de aquélla se ha hecho correctamente. Hay una rueda dentada que gira junto con la película, que queda frenada por una leva cuando se ha desplazado el trecho necesario. No volverá a estar libre para girar de nuevo hasta que no se efectúe el disparo, y el obturador no puede montarse hasta que no se haga avanzar la película. De este modo resulta imposible exponer dos veces la misma porción de película. No obstante, esa leva puede ser liberada para permitir el rebobinado de la película cuando ésta ha sido expuesta en su totalidad.
Una placa presiona contra la abertura rectangular que define el área de imagen, de modo que la película esté perfectamente plana.

Obturador


Los obturadores modernos pertenecen a uno de estos dos tipos: centrales o interlentes y de plano focal, según sea su situación en la cámara. Los de tipo interlentes, como los famosos Compur y Prontor, tienen hojas metálicas móviles que se abren y cierran entre los elementos del objetivo. También es posible, aunque poco frecuente, que las hojas estén detrás o incluso delante del objetivo. Los tipos más modernos tienen velocidades que van de 1 a 1/500 de s, pero las máquinas sencillas puede que sólo ofrezcan una o dos posibilidades, como, por ejemplo, 1/125 para tiempo soleado y 1/30 para tiempo nublado o cuando deba utilizarse flash.
Los obturadores de plano focal están situados lo más cerca posible de la película. La exposición se logra al desplazarse una cortinilla por delante de la película, seguida inmediatamente por otra. La luz pasa por la rendija que hay entre las cortinillas y su cantidad se modifica al cambiar la anchura de la rendija y la velocidad de desplazamiento de las cortinillas. La mayoría de los obturadores de plano focal tienen velocidades de 1 a 1/1.000 s, si bien algunos modelos ofrecen incluso 1/2.000 de segundo.

domingo, 2 de diciembre de 2012

La fotografía forense.



Nació en 1866, fundada por el escocés Allan Pinkerton.
Pinkerton, que tras mudarse a Estados Unidos se convirtió en el primer detective de Chicago, puso en práctica la fotografía criminal para reconocer a los delincuentes, disciplina que posteriormente sería llamada fotografía judicial y a la que hoy se conoce como fotografía forense. Su objetivo es mostrar detalladamente aquello que escapa a la inspección ocular.